Obreros hacen la canastilla de hierro, que conforma la estructura del pilote; esta se rellena de concreto y se entierra a 50 y 76 metros.

Si transita por alguna de las vías por donde pasará el metro de Bogotá y observa maquinaría trabajando, tenga en cuenta que se están haciendo las pruebas para definir la calidad de más de 3.000 pilotes que sostendrán la carga que soportará este medio de transporte.

Datos de la Empresa Metro señalan que a lo largo de los 23,96 kilómetros de esta primera línea se construirán 751 columnas; de estas, 514 sostendrán el viaducto; 187, las estaciones y estructuras, y las otras 50, los pórticos. Cada columna estará sostenida por entre cuatro y nueve pilotes. En total se requerirán 1’140.000 metros cúbicos de concreto y 228.950 toneladas de acero de todo tipo.

Andrés Escobar, gerente de la Empresa Metro, explica que lo que se está realizando es un ensayo sobre un pilote de tamaño real –construido con hierro y concreto y que está a 50-76 metros de profundidad, con un diámetro de 1,2-2 metros– para determinar su comportamiento al aplicar progresivamente carga hasta que falle, con el fin de valorar y documentar el comportamiento del pilote versus el suelo donde se hace la construcción.

Para hacer presión se utilizan gatos hidráulicos que semejan el peso que tendría el metro.

“Cada pilote de prueba tiene por dentro varios sensores de presión y ruido, que reportan a un computador que recoge la información y permite trazar las curvas de resistencia y movimiento para cada nivel de carga”, aseguró Escobar.

Con estas pruebas de los pilotes se busca reducir los riesgos, costos y tiempo en el momento de construir el metro. “Con los resultados de las pruebas de carga, los interesados en participar para ganarse la licitación del metro pueden estimar con mayor precisión sus costos y tiempos de obra”, puntualizó Escobar.

Pero no solo se busca obtener la capacidad de carga de estos pilotes, también se quiere revisar el comportamiento de los suelos, teniendo en cuenta que los estudios de geotecnia realizados para el metro mostraron que Bogotá tiene suelos muy variados.

Los nueve puntos

“Son nueve tipos de suelo, y lo que se hace con los pilotes nos dará una información importante para planear la obra”, afirmó Escobar. Los experimentos –nueve– se efectúan en la avenida Caracas con calles 26, 75 y 68, avenida Primero de Mayo con carreras 50 y 68, en la reserva vial Avenida Longitudinal de Occidente (ALO Gibraltar), portal Américas, calle 8.ª con carrera 27 y en la calle 42 sur con carrera 78F bis A, en Kennedy.

EL TIEMPO visitó el experimento que tiene lugar en la Primero de Mayo con avenida 68, donde ubicaron una piloteadora, una excavadora y una grúa, además de cerca de 20 obreros e ingenieros que hacen el trabajo.

Sobre el costo de estas pruebas, se estableció que es cercano a los 8.000 millones de pesos, que incluyen, además de la obra, los trabajos de campo, de laboratorio e investigación.

El gerente reiteró que se espera abrir la licitación del metro en septiembre de este año, y la obra puede demorar unos seis años. La inversión es de 12,9 billones de pesos, dinero del cual la Nación pone el 70 por ciento y el Distrito, el 30 restante.

El Distrito hace énfasis en que en las obras de infraestructura (como puentes), las pruebas de carga se realizan al final de los trabajos, pero en el caso del metro se están haciendo antes de comenzar para mitigar costos, trabajos y contratiempos.

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